About me

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Mi nombre es Carla, nací en la primavera del 93 y soy una apasionada de la vida saludable. Me encanta pasear al aire libre, hacer deporte y alimentarme de la forma más ‘healthy’ posible.

En este blog encontrarás recetas veganas, entrenamientos y experiencias personales. He querido compartir algo de mi día a día, con el objetivo de motivar a todos aquellos que quieran cambiar su estilo de vida.

Mi alimentación

Como podréis comprobar, en el blog solo comparto recetas veganas, así que podréis intuir más o menos cual es mi tipo de alimentación. Empecé a concienciarme sobre el mundo de la indústria alimentaria sobre los 17 años y unas semanas antes de cumplir mis 18 empecé a hacer cambios. Al princpio, como buena novata, hice muchas cosas mal. El desconocimiento es lo que tiene.

Lo primero que eliminé fueron las carnes, seguí consumiendo -aunque poco- pescado, leches y huevos. Lo que sería un vegetariano. Durante el primer año, coincidiendo con que me marchaba a estudiar fuera de casa -y dejé de comer los buenos potajes de mi Yaya- perdí alrededor de 10kg. He de decir que des de entonces mi peso se ha mantenido constante, sobre los 54 kg. Esto fue el resultado de dejar de comer comidas copiosas y basarla en alimentos vegetales ricos en fibra. Pero después de ese año tuve que volver a comer carne durante medio año, porque tuve ciertos problemas. Problemas que tenían su raíz en la falta de nutrientes; comía mucha verdura pero poca legumbre (la base de un veggie).

Durante ese tiempo, en el que no me sentía nada contenta comiendo carne, me fuí informando y leí mucho sobre este tipo de alientación. Por eso, decidí empezar de nuevo de una forma más cuerda, menos impulsiva. Al tiempo, no sabría decir cuanto, retiré completamente cualquier producto de origen animal. Por lo que pasaría de un inicio vegetariano a vegano. Puedo decir que es una decisión, para mi, bonita y totalmente altruista. Mi objetivo con esta alimentación siempre ha sido el respeto a la vida de otros seres animales y, de rebote, he aprendido que es 100% compatible con una vida saludable.

Sí, existe mucha controversia y mitos que habría que desterrar. Y sí, se puede llevar una alimentación vegana sin tener problemas. Eso sí, no seamos tajantes, cada persona y cuerpo es diferente, por lo que antes de dar estos cambios hay que conocerse a uno mismo. No acabaría si hiciese una lista de todos los beneficios que me ha aportado este cambio, pero lo más importantes son: felicidad, salud y vitalidad.

Por otra parte, para mi, una alimentación saludable no es solo retirar productos de origen animal, sinó todo aquel que dañe nuestro organismo. Cada día intento mejorar en algo, tal vez tarde 1 día o 1000, pero lo importante es conseguirlo. Así pues, intento eliminar todo aquellos productos que me resten y añadir nuevos alimentos interesantes en mi dieta. Como digo siempre: “el cuerpo es el templo de tu alma y no tienes otro para vivir“.

Mis aficiones

Cocinar no es mi única afición, podría decir que en mi top 3 estarían el deporte, la naturaleza y la cocina, en ese orden. Puede sonar algo muy estereotipado o idílico, pero no se vivir sin hacer deporte.

Antes solía correr, ir en bici… más por hobbie que por entrenamiento. Pero hace 3 años, más o menos, que me empecé a tomar muy en serio todo esto. Eso de que haciendo deporte eres feliz, es cierto. El deporte me ha sacado de muy malos momentos, me ha ayudado a despejar la mente en época de exámenes, a desconectar en momentos díficiles y tensos. . Este verano (2016) me lancé a los triatlones y no ha sido solo la competición lo que me ha hecho aprender, ha sido la disciplina que implica prepararse para ello. Los entrenamientos han sido más largos, duros y casi diarios, pero eso ha hecho que lo disfrute aún más, se ha vuelto una necesidad para mi bienestar. No puedo explicar con palabras la felicidad que me aporta. Además, al ser vegana aún he tenido que controlar más la cantidad y tipo de nutrientes que ingiero al día. ¿El resultado? Un cuerpo fuerte (he ganado mucho músuclo), resistente, sano y a prueba de balas.

El triatlón ha hecho que aprenda mucho, mucho sobre mí. Lo más importante ha sido “si quieres, puedes

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Triatló Santander Series de Gavà | Sept 2016

La naturaleza es otro punto que no me puede faltar, necesito sentirme pequeñita en la inmenisdad de una montaña, sentir miedo al nadar en el mar o perderme caminando. Mientras estudiaba fuera lo tenía fácil, en Girona tienes la montaña a un paso, por eso echo de menos mi vida allí. En Barcelona la cosa es más complicada, hay que coger el coche y irse un poco lejos (por suerte con la bici puedo hacer kms y meterme entre montañas). Me acuerdo que de pequeña siempre le decía a mi madre “cuando sea mayor viviré en la montaña, en una casa, con un caballo, perros, gatos, gallinas…”. Ai… de sueños se vive. Si pudiese lo haría, sin duda un sueño cumplido. De momento se hace lo que se puede, durante el año intentamos coger unos días para irnos a la montaña.

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Estany del Gerber – Espot

Mis causas

Entre todas las cosas que me gustan y he querido colaborar, hay una causa que defiendo hace tiempo, la adopción. Sabiendo lo que sufren los animales en los criaderos y tiendas de mascotas, no podría defender con más entusiasmo la causa. Adoptar es dar segundas oportunidades, pero sobretodo es querer dar y recibir cariño.

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Mi Neula, curioseando mientras viajamos en tren.

Mi gata, Neula -como las pastitas tipo tubo de navidad-, es adoptada. La protectora la recogió de la basura cuando tenía menos de un mes -que tipo de persona sería capaz de hacerle eso…- y os aseguro que es una gatita cariñosa, juguetona y ¡muy dormilona! Aunque es un poco ‘caguetis’ es la más curiosa del mundo, cuando viajamos en tren quiere salir del transportin… y yo claro, la dejo. Al final acaba tumbada en mis piernas, apoyada en mi brazo y mirando por la ventana. No la puedo querer más, es mi hija gatuna. La cuido mucho y ella me devuelve todo con un cariño incomparable. Es amor incondicionar recíproco.

Existen ciertos mitos alrededor de los gatos recogidos de la calle, como que son agresivos, malhumorados, poco cariñosos… Los animales, como las personas, tienen carácteres diferentes, algunos son pesados de lo cariñosos que son y otros son más reservados, unos no paran de dormir y otros se pasan el día haciendo trastadas. ¿Qué diferencia hay entre ellos y nosotros? Por eso este año he empezado a colaborar con una asociación de mi barrio, dando a los gatitos lo más valioso que tengo, tiempo y atención.

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Los gatitos más dormilones de la asociación

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